LOS TRASTORNOS DEL HABLA Y LA ARTICULACIÓN.
PRINCIPAL ACERCA DE MI PARA QUÉ CONTÁCTAME
TRASTORNOS DE LA
ARTICULACIÓN:
DISLALIA:
La dislalia es un trastorno en la
articulación de los fonemas por alteraciones funcionales de los órganos
periféricos del habla (labios, lengua, velo del paladar). Se trata de una
incapacidad para pronunciar o formar correctamente ciertos fonemas o grupos de
fonemas.
Grunwell (1991) entiende que la dislalia es
la dificultad del ser humano para articular uno o varios fonemas, bien por
ausencia o alteración de algunos sonidos concretos del habla, o por la
sustitución de éstos por otros, sin que haya lesión en el Sistema Nervioso Central
ni en los órganos fonoarticulatorios.
Tipos de dislalias:
• Dislalia funcional, dentro de ella
distinguimos:
o Trastornos fonéticos (alteraciones en la
producción)
o Trastornos fonológicos (la alteración se
produce a nivel perceptivo y organizativo) es decir, en los procesos de
discriminación auditiva.
• Dislalia orgánica o disglosia:
Es un trastorno de la articulación motivado
por alteraciones orgánicas. Sus causas pueden ser parálisis periféricas,
traumatismos, trastornos del crecimiento, dichas malformaciones pueden ser:
·
Malformaciones dentarias: mordida abierta, falta de dientes y
diastemas.
·
Alteraciones maxilares como el prognatismo.
·
Fisuras palatinas como por ejemplo el paladar hendido.
·
Parálisis velares.
• De origen labial: La dificultad sobre
viene de la alteración de la forma, fuerza o movilidad de los labios, como
puede ser:
·
El labio leporino, que suele afectar al labio superior.
·
El frenillo labial superior.
·
La parálisis facial.
• De origen dental: La Malformaciones
linguales como por ejemplo el frenillo lingual.
• De origen mandibular:
·
La atresia mandibular.
·
La progenie.
·
La disostosis maxilofacial
APRAXIA DEL HABLA INFANTIL:
Trastorno neurológico donde el cerebro tiene
problemas para planificar los movimientos necesarios para producir el habla.
Los niños con apraxia del habla infantil
pueden presentar diversos síntomas del habla. Los síntomas varían en función de
la edad del niño y de la gravedad de los problemas del habla.
Sintomas:
·
Balbucear menos o emitir menos sonidos vocales de lo habitual
entre los siete y los doce meses de edad.
·
Pronunciar de forma tardía las primeras palabras, normalmente
entre los 12 y los 18 meses de edad.
·
Usar un número limitado de consonantes y vocales.
·
Omitir a menudo sonidos al hablar.
·
Hablar de una forma que es difícil de entender.
Estos síntomas suelen observarse entre los
18 meses y los dos años de edad. Los síntomas a esta edad pueden indicar la
sospecha de apraxia del habla infantil. La sospecha de apraxia del habla
infantil significa que un niño puede padecer potencialmente este trastorno del
habla. Debe observarse el desarrollo del habla del niño para determinar si debe
iniciarse la terapia.
DISARTRIA:
La disartria es un trastorno de la ejecución
motora del habla. Los músculos de la boca, la cara y el sistema respiratorio se
pueden debilitar, moverse con lentitud o no moverse en absoluto después de un
derrame cerebral u otra lesión cerebral. El tipo y la gravedad de la disartria
dependerán de qué parte del sistema nervioso se vea afectada.
¿Cuáles son algunos de los síntomas o
características observables de la disartria?
La persona con disartria puede exhibir
cualquiera de los siguientes síntomas, dependiendo de la magnitud y ubicación
de la lesión al sistema nervioso:
- "Arrastrar" las palabras al hablar.
- Hablar muy bajito o ser apenas capaz de susurrar
- Hablar con lentitud
- Hablar con rapidez y "entre dientes"
- Movilidad limitada de la lengua, los labios y la mandíbula
- Entonación (ritmo) anormal al hablar
- Cambios en el timbre la voz (voz "nasal" o sonar "tupido")
- Ronquera
- Voz entrecortada
- Babeo o escaso control de la saliva
- Dificultad al masticar y tragar
TRASTORNOS DEL
LENGUAJE:
TRASTORNO DEL LENGUAJE RECEPTIVO:
Dificultad para entender o procesar el
lenguaje. Un trastorno del lenguaje receptivo es un trastorno en el cual
alguien tiene dificultades a la hora de entender lo que otros dicen. También
conocido como un déficit de comprensión del lenguaje, estos síntomas suelen
mostrarse antes de los tres años de edad.
Los niños aprenden a hablar escuchando a
otros. Como resultado de esto, los niños con un trastorno del lenguaje
receptivo suelen tener también un trastorno del lenguaje expresivo.
Hay una gran variedad de síntomas asociados
con estos trastornos. Ya que varían tanto de persona a persona, no hay un set
estándar de síntomas. Sin embargo, pueden incluir:
- No escuchan cuando les habla.
- · No muestran interés cuando se les lee.
- · No son capaces de seguir instrucciones verbales.
- · No son capaces de entender frases largas.
- · Dificultad a la hora de aprender nuevas palabras
Al igual que con los trastornos del lenguaje
expresivo, no conocemos todas las causas subyacentes. Sin embargo, se asocian a
menudo con otros trastornos de desarrollo. A menudo, por ejemplo, se solapan
con los tratamientos de terapia del habla para el trastorno del espectro
autista o el síndrome de Down.
También están relacionados con problemas de
visión y oído, al igual que con el TDAH.
TRASTORNO DEL LENGUAJE EXPRESIVO:
Dificultad para expresar pensamientos e
ideas a través del habla.
Un trastorno del lenguaje expresivo es un
trastorno en el cual alguien tiene dificultad a la hora de expresarse, tal y
como el nombre sugiere. Esto puede traducirse en problemas a la hora de hablar,
escribir, gesticular o incluso en el lenguaje de signos para personas con
problemas auditivos.
A veces, los síntomas de tal trastorno
pueden parecer sólo balbuceos infantiles o típicos errores de la infancia. Por
ejemplo, un niño con un trastorno del lenguaje expresivo puede utilizar tiempos
verbales incorrectos, frases más cortas, mezclar nombres plurales y singulares
u omitir ciertas letras.
Los niños con trastornos del lenguaje
expresivo tienden a tener vocabularios más pequeños que otros niños de su edad,
y hablar en frases más cortas.
Entre los síntomas de estos trastornos
también podemos encontrar:
- Dificultad a la hora de encontrar la palabra correcta para una situación.
- · Utilizar palabras no específicas para describir cosas.
- · Utilizar las palabras erróneas en una palabra.
- · Repetir la misma frase —o frases similares— a menudo.
- · Vacilación a la hora de hablar.
- · Hablar en círculos.
- · Tener dificultades a la hora de contar una historia.
- · Cometer errores gramaticales a menudo a la hora de hablar.
- · Dificultad al escribir
En la mayoría de casos no estamos seguros de
la causa de estos trastornos, pero a menudo los vemos asociados con otras condiciones,
como el Síndrome de Down, el trastorno del espectro autista o los problemas de
oído. Como resultado de esto, los tratamientos del habla para personas con
discapacidades auditivas a menudo se solapan con los tratamientos para los
trastornos del lenguaje expresivo.
Estos trastornos también pueden darse a
causa del trauma, especialmente los traumas craneoencefálicos.
TRASTORNO MIXTO DEL LENGUAJE
RECEPTIVO-EXPRESIVO:
Dificultad tanto para entender como para
expresar el lenguaje.
Como un diagnóstico del DSM-IV, la
característica fundamental del trastorno mixto del lenguaje receptivo-expresivo
(TMLRE) es la alteración tanto del desarrollo del lenguaje receptivo como del
expresivo. Así, a las dificultades de tipo expresivo (vocabulario limitado,
errores en tiempos verbales, dificultades en el recuerdo de palabras, etc.), se
le unen las de tipo receptivo (comprensión de palabras o frases, términos
espaciales o de cierta complejidad). No se observa un trastorno puro de
lenguaje receptivo ya que si se diese, no habría lenguaje expresivo.
El trastorno mixto puede ser adquirido o
evolutivo, siendo difícil su distinción en no pocas ocasiones, estando asociado
a lesión cerebral o a la maduración del sistema nervioso central (Gaddes, 1980;
Reitan, 1984). En el caso del supuesto de retraso madurativo, los niños con
disfasia evolutiva, seguirían un patrón esencialmente normal del desarrollo del
lenguaje; sufrirían un retraso en la tasa de adquisición que podría compensarse
con el tiempo, siendo su pronóstico mucho mejor que el de quienes no siguen un
patrón de desarrollo normal, como es el caso de los niños con daño cerebral
lesional (Manga y Ramos, 1991).
La característica primaria es el déficit de
comprensión. Puede aparecer confusión o no prestar atención cuando se le habla;
puede seguir instrucciones de manera incorrecta o no seguirlas, dando
respuestas inadecuadas. Puede estar silencioso o locuaz, teniendo deficientes
habilidades en la conversación. Por otro lado, se aprecian déficits en el
procesamiento sensorial-auditivo, atención y discriminación, así como
dificultad en la producción de secuencias motoras y menor destreza motora.
TRASTORNOS DE LA
FLUIDEZ:
TARTAMUDEZ (DISFEMIA):
Interrupciones en la fluidez del habla, como
repeticiones, prolongaciones o bloqueos.
trastorno del habla caracterizado por la
frecuente repetición o prolongación de los sonidos, sílabas o palabras, o por
frecuentes dudas o pausas que interrumpen el flujo rítmico del habla".
Algunos autores consideran que disfemia y tartamudez son lo mismo, mientras que
otros expertos diferencian entre ambos trastornos del habla. Entre las causas
más comunes de disfemia figuran las siguientes:
Genéticas: en gemelos monocigóticos (que se
originan a partir de un único óvulo y espermatozoide), si uno de los hermanos
padece disfemia, el otro tiene un 77% de probabilidades de desarrollarla. Entre
los dicigóticos (individuos gestados a partir de dos óvulos y espermatozoides
distintos), la probabilidad es del 32%. De padres a hijos, las probabilidades
se sitúan entre el 30% y el 40%.
Sexo: es más frecuente en hombres (75%) que en
mujeres (25%).
Psicolingüísticas: problemas de
articulación derivados de un déficit en el pensamiento linguoespecular
(asociación de significado y palabra escrita) frente a un rápido procesamiento
sensoactorial (asociación de significado e imagen).
Traumáticas: la disfemia también
puede estar provocada por estados de tensión prolongados.
TAQUIFEMIA:
También conocida como taquilalia, es un
trastorno del habla caracterizado por la aceleración excesiva del ritmo del
habla, lo que resulta en una pronunciación rápida y, a menudo, incomprensible.
Este fenómeno va más allá de la simple velocidad de habla rápida; las personas
con taquifemia pueden hablar tan rápido que su discurso se vuelve difícil de
entender o ininteligible para los oyentes.
Este trastorno se observa frecuentemente en
personas con ciertas afecciones neurológicas, como la enfermedad de Parkinson,
en la que los movimientos automáticos están acelerados. También puede estar
asociado con trastornos psiquiátricos, como el trastorno por déficit de
atención e hiperactividad (TDAH) y ciertos tipos de trastornos de ansiedad.
La taquifemia puede interferir con la
comunicación efectiva y puede tener un impacto en la calidad de vida de una
persona, afectando sus relaciones interpersonales y su rendimiento en entornos
escolares o laborales.
TRASTORNOS DE
RESONANCIA
HIPERNASALIDAD:
Ocurre cuando la
parte móvil y blanda del paladar (el velo) no cierra completamente el espacio
que comunica con la nariz en la parte de atrás de la garganta durante el habla.
Eso hace que se escape demasiado sonido a través de la nariz. Eso se puede
deber a antecedentes de paladar hendido, paladar hendido submucoso, nasofaringe
ancha, extirpación de demasiado tejido durante una adenoidectomía o poco
movimiento del paladar blando.
HIPONASALIDAD:
Falta de resonancia nasal, a menudo debido a
obstrucciones en las vías nasales. Ocurre cuando no sale suficiente sonido por
la nariz, lo que hace que el niño suene “tapado”. Podría ser consecuencia de un
bloqueo en la nariz o de alergias.
OTROS TRASTORNOS
ESPECÍFICOS
MUTISMO SELECTIVO:
El mutismo selectivo es una afección por la
cual un niño puede hablar, pero deja de hacerlo súbitamente. Ocurre a menudo en
la escuela o en contextos sociales.
Los síntomas incluyen:
- Capacidad para hablar en el hogar con la familia
- · Miedo o ansiedad entorno a personas que no conocen bien
- · Incapacidad para hablar en ciertas situaciones sociales
- · Timidez
Este patrón se debe observar durante al
menos 1 mes para llamarlo mutismo selectivo. (El primer mes en la escuela no
cuenta, ya que es común que se presente timidez durante este período).
ECOLALIA:
Repetición de palabras o frases que otra
persona ha dicho, sin un propósito comunicativo. la repetición, por parte del
sujeto, de palabras o frases que ha escuchado con anterioridad; ya sea
inmediatamente antes, (ecolalia inmediata), o transcurrido un tiempo, que puede
ir desde segundos o minutos después, hasta años, (ecolalia retardada o
diferida). Puede ser algo que le hayan dicho o algo que ha escuchado en la
televisión, la radio, el metro, en una
canción, etc. Estas repeticiones, pueden ser más o menos exactas, es decir, el
sujeto puede repetir todo el modelo, (en muchos casos, se imitan hasta los
patrones de entonación), o solo parte de este, (normalmente el final).
Según los expertos, la ecolalia se presenta
asociada a bajos niveles de comprensión
y a la carencia de estrategias
suficientes para responder de forma eficaz ante las demandas verbales. Es por
esto, que cuanto mayor sea el nivel de competencia lingüística y mayor sea la
capacidad del individuo para generar lenguaje creativo, flexible y espontáneo,
menor propensión tendrá el individuo a presentar ecolalia.
Lou, A. (2020). Intervención en las alteraciones del habla.
Álvarez, C. (2014) Dificultades del habla y del lenguaje en educación infantil.
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